jueves, 7 de abril de 2011

Los arquitectos municipales: apuntes. Enrique R. Bustelo

Aquí pueden ver la parte I, II y III


Banco Herrero
Fue éste un arquitecto que no contó con las simpatías municipales. Es posible que tenga que ver con la propia plaza –o la titulación exigida para acceder a ella- más que con la persona en sí. En la sesión municipal celebrada el 26 de diciembre de 1914 se va a deliberar sobre la provisión de una plaza de nueva creación, Jefe de obras públicas, que contempla el presupuesto para 1915; se discutió ampliamente la mayor idoneidad de un ayudante de obras públicas o capataz de mina para el puesto

A pesar de que en la citada sesión se decide finalmente que para optar a dicho puesto, que se cubrirá por concurso, es requisito indispensable disponer del título de arquitecto la cuestión no quedó zanjada. La discusión se reanudaría en la sesión del 25 de enero siguiente, al aprobar las bases del concurso. Por otro lado, el sueldo -3000 pts.- no era demasiado alto para su categoría -otra indicación de que al crear la plaza no se había pensado en un arquitecto-. Quizá eso explique el que fuera Bustelo el único aspirante

Barrio Urquijo

Las primeras tareas que tuvo que desempeñar tras la toma de posesión están relacionadas con el nuevo macelo. En la sesión del tres de abril, solo un mes después de incorporarse al ayuntamiento, presenta un informe sobre los terrenos más adecuados para dicho macelo. El 30 de septiembre de ese mismo año la Corporación aprobará el proyecto y presupuesto de ampliación del macelo. Como arquitecto municipal llevaría también a acabo la reforma del kiosco de la música de Sama.
Apenas dos años después de su nombramiento, presenta la dimisión. De la lectura de las actas parece que se desprende que el motivo, al menos el aparente, fue el obligar al Sr. Arquitecto a residir en esta villa, de conformidad con las condiciones del concurso. 
Bustelo realizó muchos proyectos para Duro-Felguera; el del Barrio Obrero “Marqués de Urquijo” lo firmó siendo aún arquitecto municipal (junio de 1916). Pero tras su renuncia al cargo continuó trabajando para esta empresa: dochalets en la calle Conde Sizzo (diciembre de 1917) o el Barrio de La Nalona, (febrero de 1918), del que solo se ejecutó una parte. Como ejemplo de obras para particulares están el edificio del Banco Herrero en Sama, sobre el que se publica un artículo en este mismo porfolio.(Santiago, 2006)